lunes, 16 de enero de 2006

Objeto del Deseo #2

::: Una vez más, un instrumento exótico, de rango extendido y aspecto amenazador es objeto de mi deseo musical-material.

Las nueve cuerdas del bajo Conklin del cual les hablé anteriormente ya no son suficientes, al parecer, en esta especie de carrera armamentista del rango instrumental. ¿Qué tal si a esas nueve cuerdas originales le sumamos otras cinco para un total de 14 cuerdas?

De eso se trata la impactante serie Phalanx de la compañía Warr Guitars, Inc., especialistas en la construcción de guitarras y bajos para interpretación en modo "touch-style", una forma alterna de abordar la ejecución guitarrística, basada en la técnica del "tapping" (explicación para los no-conocedores: se tocan las cuerdas de manera percusiva con las puntas de los dedos directamente sobre el diapasón en vez de rasgándolas o pulsándolas con una púa o con los mismos dedos).

A decir verdad, este instrumento en particular presenta un aspecto intimidante. Pero desde mi perspectiva particular, prefiero verlo como una ampliación de la capacidad de expresión, más que como algo que solo los virtuosos se atreverían a tocar. Nadie se asusta con las 32 cuerdas que tiene un arpa, ¿por qué hacerlo con las 14 del Phalanx? :::